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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal

martes, 16 de junio de 2026

SECHÍN AL PASO (CRÓNICA DE VIAJE)

 



Sechín es un sitio arqueológico que he visitado en diversas oportunidades a lo largo de mi vida. Cuando trabajaba en un colegio en Lima, un grupo de colegas y yo decidimos venir a este espacio en el auto de Maritza, tan loca y con ganas de viajar como todos los demás integrantes de ese grupo. En 1984 hicimos un peregrinaje en su Volkswagen hasta Casma para conocer la arqueología del lugar. En ese entonces no había GPS ni virtualidad, pero sí muchas ganas de conocer y de aventurarse. Logramos contactar con un profesor de historia de la zona y este nos llevó no sólo a Sechín, sino también a Chankillo, que aún no era del todo investigado como lo es ahora. La visita al sitio arqueológico fue impresionante; todo era nuevo para mí, las tallas eran impactantes y pudimos ver parcialmente unos frisos que ahora están ocultos para evitar la erosión (supongo yo). Logré tomar muchas fotos. Recién en un viaje posterior, en 2005 con Orietta Brusa y Carmen Ortega, pudimos ver el museo de sitio y una gran réplica de los frisos que hacen atractivo el lugar, especulando qué otros secretos arqueológicos ha de haber en este fascinante sitio. Luego, cuando dirigía el Dpto. de Humanidades de una universidad local, desarrollamos un proyecto con mis docentes que incluía una visita de estudios a Caral y, en el retorno, tocábamos Sechín. En un lapso de cuatro años, llevamos casi 3,500 estudiantes a ambos lugares con varios profesores acompañantes. En los últimos años, a raíz de la declaración de Chankillo como Patrimonio Mundial (https://www.gob.pe/institucion/embajada-del-peru-en-panama/noticias/509003-unesco-declaro-patrimonio-mundial-a-chankillo-el-complejo-astronomico-mas-antiguo-de-america-ubicado-en-el-peru), he ido un par de veces más a Sechín a ver los cambios en el museo de sitio (está bastante cambiado) y el sitio (no se ve mucho cambio en sí, debería indicarse los nuevos espacios descubiertos).

Domingo 14 de junio. El empedernido viajero Alfredo me propone hacer un viaje con poco presupuesto. Un desafío para mi edad, pues implicaba no tomar muchas comodidades y reducir tus gastos de manera drástica. Acepté el reto. Decidimos ir ese domingo, pues Alfredo tenía lunes libre y el viajecito prometía ser agotador. Un viaje que necesitaríamos hacer una conexión en Chimbote para ir a Casma y de ahí al centro arqueológico Sechín (ruinas y museo de sitio ( https://www.google.com/maps/dir/Trujillo/Complejo+Arqueologico+Cerro+Sech%C3%ADn,+14A,+02660/@-8.7999704,-79.3031125,9z/data=!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x91ad3d7fe3fae92d:0xd3bc7d125d4e8508!2m2!1d-79.0257381!2d-8.1157846!1m5!1m1!1s0x91abc7a65049b379:0x4d920f471e65f161!2m2!1d-78.2615013!2d-9.4830604!3e0?entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDYxMC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). Lo recomendable es tomarte un par de días, pues Casma está rodeado de muchos sitios arqueológicos que ameritan una buena permanencia. Hace años estuve en El Farol (mi primera visita) y luego en Las Poncianas. Pero esta vez era ida y vuelta. Nos levantamos temprano, pues la idea era salir en el bus de la empresa América Express (https://www.americaexpress.com.pe/#!) en el servicio de las 5 A.M. Alfredo tuvo un percance, por lo que tuvimos que salir a las 6 A.M. 


El trayecto es moderado, los buses han sido mejorados (recuerdo una vez haber viajado a Chimbote en 2016 en un bus en estado bastante calamitoso). Si compras tu pasaje de ida y vuelta, hay un buen descuento; por tanto, hicimos la compra de ida con retorno de horario abierto. 

El bus llegó casi cerca de las 9 A.M. al Terminal Terrestre de Nuevo Chimbote, que se encuentra en la Av. La Marina (https://www.google.com/maps/place/Terminal+Terrestre+Nuevo+Chimbote/@-9.1217864,-78.5407865,511m/data=!3m1!1e3!4m6!3m5!1s0x91ab843ff971c4b7:0xff4998fc8da2ea1f!8m2!3d-9.1210425!4d-78.5396749!16s%2Fg%2F11dxl7h317?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDYxMC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). Es un espacio bastante bien ubicado entre el antiguo y el nuevo Chimbote, interconectado con una buena avenida. Como íbamos sólo con nuestras cámaras, tomamos un colectivo cerca del puente peatonal (que sí los usan, bien) en dirección a la Plaza Mayor de Nuevo Chimbote (https://www.google.com/maps/dir/Terminal+Terrestre+Nuevo+Chimbote,+Jr.+Iquitos+190,+Chimbote+02711/Plaza+Mayor+de+Nuevo+Chimbote,+Nuevo+Chimbote+02711/@-9.1215792,-78.5378513,860m/data=!3m2!1e3!4b1!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x91ab843ff971c4b7:0xff4998fc8da2ea1f!2m2!1d-78.5396749!2d-9.1210425!1m5!1m1!1s0x91ab84489647f7bd:0x6334f66cb8566da9!2m2!1d-78.5311232!2d-9.1220885!3e0?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDYxMC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). El chofer iba con otro pasajero y discutían de política. El ambiente estaba un poco movido. Al llegar a la plaza nos dejó en la esquina de la Av. Country y la Pacífico. Nuevo Chimbote es otro mundo: calles bien asfaltadas, señalizadas, con ciclovías, avenidas amplias con negocios simpáticos. Quizás por haber sido domingo, las calles lucían tranquilas, limpias, sin mucho ruido. Otro mundo en verdad. El hambre apretaba y nos fuimos a un lugar para desayunar: ese fue el primer error que chocó con la idea de ahorro: nos fuimos al restaurante Donde Victoria (https://puntogo.pe/listing/donde-victoria/). El lugar es simpático, pero no apto si vas con idea de ahorrar. Pese a todo, mi tostón estaba rico. Hay que sacarle el jugo a la situación. Ya con la barriga llena y el corazón contento, nos fuimos a la agencia Kasma Express para ir a nuestro siguiente objetivo: Casma.


Tomamos un mototaxi (siempre alocados) hasta uno de los terminales de esta agencia. También conviene comprar pasaje de ida y vuelta, pues te dan descuento. En esta oportunidad sí nos tomó más tiempo de espera. Llegamos a Casma al terminal central y de ahí tomamos otro mototaxi a Sechín. (todo nos iba costando bastante moderado) Nos tomó unos 10 minutos (no había mucho tráfico). El conductor fue por las calles interiores (muy bien asfaltados y señalizados, moríamos de envidia frente al desastre que es Trujillo) evitando el tráfico de la Av. Panamericana. Llegamos a nuestro objetivo. Estaba abierto con escasas visitas: una pena. Pagamos nuestra entrada: 10 soles general y el caso mío, adulto mayor, sólo 5 soles. Decidimos primero ir al Cerro Sechín. Alfredo iba a hacer sus grabaciones, mientras yo me dedicaba a retratar cada una de las piedras labradas por estos antiguos habitantes y que fue descubierto por Julio C. Tello para la ciencia. Grande. En las últimas décadas se ha incluido un circuito que bordea el cerro Sechín desde el cual tienes otras perspectivas del lugar fuera de que te permite ver otros espacios de este sitio arqueológico. Es complejo enorme al cual van poniendo en valor paso a paso. Ojalá contase con más presupuesto, se difunda más y haya más visitas para estimular a Casma en apreciar el tesoro que tienen entre manos. Con Chankillo, han dado un giro grande en la arqueología e historia peruanas que debe ser más difundida. Los frisos ahora están ocultos, esos que pude ver parcialmente en nuestra visita en los 80. El complejo está cubierto para protegerlo de las lluvias y la erosión eólica. Hay amenaza de un mega Niño y son, precisamente, los sitios arqueológicos que sufren grandes daños. Ahora más conciencia de preservarlos, no sólo para la historia, la educación, sino para el turismo, una industria que genera muchos ingresos en países, ciudades y pueblos que han sabido manejarlo. Casma le falta mucho para que sea incluida en un circuito atractivo de viajeros que aprecian estos espacios, y son viajeros con mucho poder adquisitivo. Quizás la presencia de Chankillo ayude a cambiar esta situación que incluye la mejora de todos los servicios (transporte, vías, restaurantes, hoteles, movilidad, servicios de guía, recuerdos, conceptos culturales complementarios, redacción de textos, audiovisuales, un etcétera nada despreciable). Casma, por su riqueza arqueológica, puede ser una suerte de Chachapoyas (con Kuélap como ancla), de esta zona. Chachapoyas lo sabe y lo aprovecha. Volvamos a Sechín. El sitio es impresionante por las piedras talladas que se encuentran encajadas en las paredes que rodean al recinto. Las piedras son de diversos tamaños, pero las más grandes representan, parece ser, a sacerdotes guerreros, algunos tienen incluso cabezas en sus cintos. Las figuras de las víctimas descuartizadas causan bastante temor y son una lección muy antigua de anatomía. Hay algunas escenas bastante explícitas como las cabezas degolladas o cuerpos cortados. Aquí más información: https://consultasenlinea.mincetur.gob.pe/fichaInventario/index.aspx?cod_Ficha=223




Alfredo estuvo en sus grabaciones y lo esperé un rato. Luego tuvo un percance con un guardián que lo comenzó a molestar para indicarle que estaba prohibido grabar, mas sí se podían tomar fotos; esto molestó a Alfredo y se fue a reclamar la dirección en el museo, quien le dio la razón. Pese a todo, Alfredo estaba ya un poco fastidiado por lo que me dijo que subiera solo, pues le quedaba todavía varias cosas por grabar y queríamos regresar a una buena hora a Chimbote para almorzar (ya eran casi las dos de la tarde cuando terminamos de visitar el sitio y nos dirigimos al Museo de Sitio Max Uhle. 



Este es pequeño, pero tiene una información interesante: tiene pocos objetos de colección (ceramios, sobre todo), pero sí una rica infografía del lugar y de Chankillo (https://consultasenlinea.mincetur.gob.pe/fichaInventario/index.aspx?cod_Ficha=224). Ya casi las 2:30 P.M. comenzamos el retorno. Caminamos un tramo de unos 500 metros hasta el encuentro con la carretera que va a Huaraz. Pasó un mototaxi que iba con una gran refrigeradora en la parte posterior: toda una experiencia loca. El chofer nos llevó hasta el terminal al cual habíamos llegado hace casi dos horas y medias. Un bus estaba por salir. Subimos para regresar a Chimbote. Otros 40 minutos más o menos hasta el terminal del cual partimos. Descendimos para tomar otro mototaxi: era el día del mototaxi. Alfredo quería ir a un restaurante que recordaba como bueno; estuve ahí también en una rápida visita en 2017: el Maruchitas que quedaba en un espacio encerrado de la Av. Argentina (https://wanderboat.ai/restaurants/peru/nuevo-chimbote/las-maruchitas-pescados-y-mariscos/RwF4W0GZQdSwBTopToyO3w). Este restaurante había cambiado de sitio, el chofer del mototaxi nos iba a dejar en el lugar correcto, pero se pensó que no era el sitio correcto. Nos llevó ya casi cerca de la plaza mayor y nos dimos con la sorpresa del cambio. Caminamos tres cuadras de la misma Av. Argentina en las cuales pude constatar el buen estado en que estaban las calles, veredas, la limpieza, la señalización; verdaderamente otra idea de Chimbote. Fuimos la Maruchitas, pero la bulla era insoportable, rompía la tranquilidad del barrio, la cantante chillaba y no sé cómo los comensales pueden conversar en medio de esa bulla, aunque creo que la mayoría está más pendiente de su celular. Dimos media vuelta para ir al restaurante en el cual habíamos bajado: Señor Marisco (https://www.instagram.com/srmarisco/). Había hablado con un amigo, Augusto Rubio, quien vive en Chimbote para vernos ahí tras el almuerzo, pero nuestros planes se fueron dilatando por lo que no pudimos encontrarnos. Una vez concluida nuestro almuerzo en medio del fútbol (no pude comer mucho, pues estaba bastante picante mi arroz con marisco), decidimos retornar. Tomamos un colectivo que nos llevó al Terminal Terrestre para hacer nuestro viaje de retorno. Salimos en el bus de las 5 P.M. Bastante puntual. Llegamos a Trujillo casi a las 9 de la noche.

Fin de nuestro viaje económico (¡salvo por la comida!)




domingo, 14 de junio de 2026

OSCURO PANORAMA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 14 DE JUNIO)

 


Tras una semana pasada la segunda vuelta, todo apunta que ya tenemos una presidente. Como resaltaba en mi artículo del domingo pasado, el que asuma la presidencia va a tener tomar en cuenta dos peligros urgentes contra la sociedad: la llegada de un Mega Niño y las secuelas cada vez más pesadas del conflicto de Medio Oriente. De la última amenaza, ya hemos visto cómo los precios de los combustibles se fueron al alza: más del 40 %. Si el conflicto de Medio Oriente se acentúa y los grandes países agoten sus reservas, los analistas pronostican una subida de hasta 130 dólares por barril (ahora fluctúa entre 80 y 100 dólares); la repercusión será demoledora sobre pasajes, cadena de consumo y producción en general. El impacto sobre el bolsillo del consumidor haría reaccionar a la población con una virulencia peligrosa.  Las huelgas de transporte se harán más frecuentes acentuando el malestar social, escenario que se quiere controlar con el fin de evitar profundizar la brecha generada en todo el país por esta campaña electoral.  El primer peligro es un Mega Niño como el que tuvimos en 1997-98. De espanto. Recordemos que el daño generado por aquel Niño fue grande: las pérdidas acumuladas ascendieron a 3,498 millones de dólares; lo que significó el 4,5 % del PBI de ese año. Los factores humanos internos también juegan un rol importante contrario a una futura estabilidad inmediata. Así tenemos la corrupción en todos los niveles, como el caso de EsSalud, y la violencia generada por el crimen organizado; ambos han crecido gracias a la inestabilidad política de estos últimos diez años, y con la dación y promoción de un paquete de leyes denominado Procrimen. El sentido de la impunidad y el avance de diversas formas ilícitas han llegado a todas las esferas del poder creando un mundo paralelo a la realidad peruana cotidiana. De haber buenas intenciones de la nueva gobernante, lo ideal sería derogar cuanta ley cuestionable haya sido dada para comenzar con “pie derecho”. Pero todo indica que esta acción distará de ser aplicada. Los peruanos quedamos con dos candidatos que tuvieron baja votación en la primera vuelta: sumados ambos sólo obtuvieron un cuarto de la cantidad de votantes. Durante la campaña de la segunda vuelta, la postulante pedía votar sin odio ni pasión; pero, se manipularon groseramente el miedo y la incertidumbre. Fujimori, ganadora pírrica de estas elecciones, tiene que convencer a los votantes que apostaron por ella y los que no, que su opción sí mejorará la calidad de vida de la gente, que sí habrá democracia sin copamiento de poderes, que se mejorará la educación y los servicios públicos, que habrá mejor infraestructura, que la corrupción será combatida, que la seguridad y la lucha contra el crimen organizado serán efectivas, que no recurrirá a la violencia de estado contra los justos reclamos ciudadanos. Su fracaso significará que todo fue una farsa y lanzará al país a opciones más radicales.


domingo, 7 de junio de 2026

LAS PESADILLAS QUE SE NOS VIENEN (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 07 DE JUNIO)

 


Hoy estamos en pleno proceso de votación para elegir a la persona quien nos gobierne, espero, para los siguientes cinco años. El que ocupe el sillón presidencial tendrá delante de sí un panorama nada agradable. Tenemos dos factores muy perturbadores: la llegada de un Mega Niño, ya ad portas, y las secuelas cada vez más pesadas del conflicto de Medio Oriente. El primer impacto recibido por la sociedad peruana fue el alza de combustibles que coincidió, sorpresivamente, con la fuga del ducto de gas de Camisea. El pánico se concentró en largas colas vehiculares por cargar los tanques de GNV, mientras los demás usuarios pagábamos el alza de la gasolina en medio del desconcierto de la población. De pronto estamos pagando 40 % más del costo con el que recibimos este 2026. Y el panorama bélico está lejos de ceder. Peor aún al saber que los países ya están consumiendo sus reservas y tendrán pronto que renovarlas. Algunos analistas hablan de un alza de 130 dólares por barril y el impacto irá sobre los costos derivados como pasajes, alimentación y producción en general. Un escenario caótico. ¿Si acabamos de tener una huelga de transporte no por la amenaza de las extorsiones, sino por el alza del diésel, qué reacción tendrá la sociedad ante una fuerte escalada de precios? La campaña electoral nos ha distraído de este impacto y, sin duda, va a tener un impacto en los resultados electorales. El segundo es un monstruo natural que viene formándose frente a nuestras costas: un Mega Niño. Según la NOAA y organismos internacionales, todo indica una alta probabilidad de un Niño durante este 2026 y, por las descripciones, tendrá las similitudes del que sufrimos en 1997-98; sí, ese que nos dejó ataúdes y cadáveres flotando por las calles de Trujillo. El daño generado por aquel Niño fue grande: sistema vial dañado, agricultura afectada, pesca en recesión, aparición de enfermedades que se han vuelto endémicas, daños a la propiedad pública (colegios, hospitales, postas) y privadas (casas colapsadas o inundadas); las pérdidas acumuladas ascendieron a 3,498 millones de dólares; lo que significó el 4,5 % del PBI de ese año. Este cuadro es alarmante, pues no tenemos aún una información veraz de todas las medidas preventivas tomadas, en este caso, en la Región La Libertad. En el Niño costero del 2017 y el ciclón Yaku del 2023, algunas medidas preventivas funcionaron, aunque el sistema vial (por ejemplo, calles y avenidas en Trujillo) colapsó en muchos sectores. La inestabilidad política de estos últimos diez años no ha permitido que planes continuos de prevención se hallan llevado a cabo correctamente para estar enfrentando esta crítica situación natural. Así pues, frente a estas dos amenazas, la urgencia de un plan estratégico de energía es prioridad (urgente e importante), así como actuar con los planes de prevención de los cuales mucho se ha dicho y poco se ha hecho en general. Vaya herencia que se viene.  



domingo, 31 de mayo de 2026

EL OCASO DE LOS MEDIOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE MAYO)

 


Las escandalosas declaraciones – confesiones de Miguel (Miki) Torres Morales, candidato a la vicepresidencia de Fuerza Popular, en una entrevista sobre el complot tramado contra el fallido gobierno de Pedro Castillo deben invitarnos a una honda reflexión sobre lo que estamos viviendo, no sólo en el mundo político, sino en el crecimiento de nuestra sociedad. La oscura trama que involucró a diversos congresistas del actual Hemiciclo (tan venido a menos e impopular), el Ministerio Público y diversos medios de comunicación se confabularon para literalmente derrocar al entonces electo presidente. Estos hechos los ha declarado públicamente y no han sido seriamente abordados a pesar de esta campaña de segunda vuelta; pero estando comprometida una de las partes postulantes en el contubernio del 2021 debe abordarse seriamente, por esa misma poderosa razón. Una de las partes involucradas, los medios de comunicación masiva, tuvo un rol vital, pues su campaña fue demoledora y persistente, recurriendo a una serie de estrategias informativas que calaban en la opinión pública. Para esto quiero tomar las palabras de Michel Onfray, filósofo y escritor francés, gran crítico de la política y el rol de los medios por influir nocivamente en el ciudadano. Quiero tomar frases de un texto en el que, a raíz de un hecho lamentable en Francia, reflexionó en una conversación sobre el rol distorsionador de los medios en la opinión pública: “[..] No quiero caer en la compasión, que es el carburante de los medios [..], los medios no necesitan que la gente piense, sino que los miren en el momento que emiten la publicidad que los subvenciona [..]” Podemos extrapolar este párrafo a algún partido político o partidos que los subvenciona. Y concluye esta frase demoledora: “[..] Ahora bien, el máximo de gente se concentra [..] con el escándalo, el sexo, la violencia, la emoción, el suceso, y no con la reflexión y el análisis [..]”. Es una gran verdad que hemos visto durante estos cinco últimos años manipulados por información burda, estridente, procaz, vulgar.  Y sigue con una frase lapidaria contra la opinión pública surgida de estos medios: “[..] ha sido sustituido por un populacho fabricado por los medios de comunicación de masas [..]. Los medios de comunicación masifican: transforman los pueblos en muchedumbres [..] (estas) no piensan, no reflexionan, no analizan, sino que se agregan y caminan como un solo hombre detrás de un eslogan [..]” (M. Onfray, Pensar el Islam). Estas reflexiones cuestionan el rol de los medios masivos cuando han sido condicionados para no buscar la verdad, sino construir una narrativa con el fin de adecuar a la opinión pública al proceso de sedición organizado a espaldas de Castillo. Fuera de la revelación que nos muestra qué estrategias soterradas manejan algunos partidos con el fin de obtener el poder a como dé lugar, vemos el nulo rol cuestionador de muchos medios masivos ante este escandaloso suceso.

sábado, 23 de mayo de 2026

CULTURA Y TURISMO: DUPLA IDEAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 24 DE MAYO)

 


Quiero seguir con el tema del turismo como una industria infravalorada en nuestra ciudad, tanto por sus habitantes como los visitantes nacionales y extranjeros que recalan por nuestra urbe o región. El tema de rescate del patrimonio tangible e intangible de Trujillo o La Libertad debe ir acompañado de una perspectiva económica que permita su continuidad, y sea atractivo para todos los sectores públicos y, sobre todo, privados no sólo de Trujillo, sino del país. Una ciudad con tan vasta historia y con un rico acervo material e inmaterial puede ser un campo de ideas ingeniosas para la creación de productos artísticos y culturales, más allá de los ya establecidos como la marinera, Chan Chan, shámbar y el Festival de la Primavera. Usar estos de manera reiterativa como eslogan trujillano puede verse a nuestra ciudad para todos como una metrópoli limitada a mostrar únicamente esas identidades, cuando Trujillo tiene mucho más por ofrecer. Hay que crear más conceptos de nuestro patrimonio. En el reciente encuentro sobre museos de nuestra ciudad, me informaron de la presencia de 15 instituciones museísticas trujillanas, algunas para mí desconocidas. Destacan los museos de sitio de los principales centros arqueológicos que ya están prácticamente en el perímetro urbano de nuestra ciudad o el renovado Museo de Arte Moderno de Trujillo, una fabulosa colección del desaparecido Gerardo Chávez; pero también algunos pequeños con propuestas interesantes como el Museo Api Dulce Miel, dedicado a las abejas y la apicultura. Una urbe de más de un millón de habitantes tiene mucho por ofrecer. Una lástima que el Museo Catedralicio esté cerrado (espero que sea por renovación o mantenimiento); esta colección es un elemento complementario importante del acervo religioso trujillano y liberteño. Por otro lado, la creación de productos culturales ha ido reemplazando algunos eventos o festivales que han ido desapareciendo: Festival de Canto Lírico, Festival Internacional de Ballet, Festival de Teatro Universitario, entre otros. La aparición de festivales de cine, de canto coral, de literatura; el retorno de las ferias de libro (pese al nulo apoyo edil); la infatigable lucha de la Compañía de Teatro Olmo y nuevas compañías para que tengamos teatro para todas las edades; la intensa actividad de galerías e instituciones culturales como Fundación del Bco. de la Nación, El Cultural y la Alianza Francesa, más algunas privadas como la galería Huaqo dan un panorama atractivo a ese Trujillo que se ganó el lema de la “Ciudad de la Cultura”. Amarrar esta rica oferta a las propuestas turísticas de nuestra ciudad con servicios de calidad (importante) y una información asertiva sería una sumatoria indudable donde todos ganan. Así el visitante no verá a Trujillo como un espacio desordenado, caótico, con pocas atracciones; sino como un espacio de cultura, arte y creatividad. Un aporte valioso por el que todos debemos apostar.

domingo, 17 de mayo de 2026

TURISMO EN RIESGO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 17 DE MAYO)

El domingo pasado en mi columna semanal había escrito sobre las reacciones generadas en Huanchaco ante las propuestas de renovación del centenario muelle huanchaquero, el que forma parte de la identidad de nuestra ciudad: un visitante aprecia esta antigua villa marina no sólo por su gastronomía, sino por esa identidad espacial ganada con el tiempo, en la cual su muelle actual juega un rol importante. Además, fui invitado a un conversatorio sobre los museos trujillanos y regionales, y la contribución de estos para la sociedad en la que se ubican. Un punto neurálgico que unía ambas situaciones era el turismo, la famosa industria sin chimeneas. El turismo como actividad muy productiva y de largo alcance (involucra muchos actores sociales de una ciudad o región) se ha visto mermado ostensiblemente en Trujillo por diversas razones. Una es la inseguridad que ha ido creciendo y que afecta, incluso, sectores de entretenimiento como discotecas, bares y restaurante, servicios que son claves para una mejor oferta a viajeros de diversos grupos etarios. La extorsión medra también a muchos sectores como hoteles u otros servicios claves que se ven forzados a disminuir su oferta o, en el peor de los casos, cerrar su negocio. El lucro de unos pocos es la ruina de muchos de manera directa o indirecta. Pero, hay otro factor que genera un gran malestar al visitante, tanto nacional como extranjero: la infraestructura vial, su sistema de transporte urbano y las medidas que se toman para enfrentar este problema. Para el turista, pasear por nuestra ciudad visitando sus principales sitios arqueológicos es la constatación de la pesadilla que todos los residentes sufrimos cotidianamente: maltrato físico, de las unidades de transporte público y privado, y riesgo de enfermedades (sobre en el tramo Trujillo – Huanchaco) por la cantidad de polvo que se genera ante el desplazamiento de los vehículos. Si uno ve esta polvareda, uno pone a prueba la salubridad de los numerosos restaurantes que están en la ruta. Pérdidas graves. La situación de las vías en reparación no difiera mucho de lo que encontramos en cientos de calles y avenidas de diversos distritos y urbanizaciones trujillanos. La nula formación cívica de muchos conductores agrava la situación al generar cuellos de botellas ante la ausencia de policías de tránsito que convierten una verdadera odisea la visita a las Huacas del Sol y de la Luna. La presencia de estos policías en determinadas zonas en horas claves mitigaría este problema. El viernes fui prácticamente agredido por un microbusero que abusivamente se metió contra el tráfico en un sector de la Av. América Oeste. Lejos de reconocer su falta, actuó de manera agresiva obstaculizando el tránsito de todos los demás. Peor aún, incitó a otros vehículos a seguir con inconducta. Ese desorden es provocado por nuestra misma actitud individualista, observada por un visitante que nos ve como una ciudad caótica, desorganizada, agresiva. 


domingo, 10 de mayo de 2026

DEFENDIENDO NUESTRO PATRIMONIO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 10 DE MAYO)

 


Cada ciudad, región y nación posee un patrimonio material e inmaterial que es parte de su acervo cultural, motivo de orgullo social, elemento esencial para la construcción de identidad y que, bien dirigido, puede ser una fuente interesante de ingreso económico para una comunidad, pequeña o grande, al atraer a una buena cantidad de personas que quieren conocer ese patrimonio, mucho más aún cuando este logra un reconocimiento mundial. Contamos con 13 sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad, espacios en los que destaca lo cultural, natural o ambos, como el caso de Machu Picchu. Tenemos tres ciudades patrimonio: Cusco, Arequipa y Lima. Trujillo ha aspirado más de una vez en lograr esa denominación, pero la situación en la que se encuentra el Centro Histórico, las intervenciones desafortunadas, las edificaciones inadecuadas y la presencia de un acentuado ruido visual y sonoro han hecho que nuestra candidatura se haya caído más de una vez. Expedientes acuciosos se levantaron con el fin de rescatar el patrimonio monumental, pero fueron en vano. Las evidencias se ven por todo lado: edificaciones derruidas, construcciones inadecuadas que atentan contra el ornato y el sentido común, hacinamiento comercial, tráfico invasivo, un largo etcétera. Hubo intentos de rescatar algunas cuadras de algunas calles; pero el desinterés de las autoridades de turno y la falta de rigor en el otorgamiento de licencias de construcción o de autorización de diversas empresas de diversos rubros tiran por los suelos cualquier plan de intervención para rescatar un centro que es apreciado más por los foráneos que por los locales. Fuera de la zona arqueológica de Chan Chan, Patrimonio Cultural de la Humanidad en riesgo de perder la denominación por todo el entorno nocivo a este espacio (basura, desechos de construcción); hay otra zona que marca la identidad de nuestra ciudad: Huanchaco, milenaria villa marina. Huanchaco es, sin lugar a dudas, un espacio de mayor identidad de toda la provincia de Trujillo. Cuenta con elementos icónicos que permiten fijar una recordación en el visitante como son los caballitos de totora, su iglesia y su muelle. Este antiguo conjunto refuerza la personalidad social no sólo de sus habitantes, sino de todos los trujillanos. Tras el colapso del muelle por su antigüedad han surgido dos propuestas para su renovación. Una respeta vagamente ese sello ganado en el tiempo; un distintivo visual que ha logrado consenso entre todos sus pobladores; la otra plantea un cambio radical en su hechura, la que presenta al muelle como una entidad aislada del conjunto rompiendo el conjunto armónico del lugar de forma estridente y que, a la larga, no será beneficioso para Huanchaco como tal. El visitante aprecia Huanchaco no sólo por su gastronomía, sino por esa identidad espacial ganada con el tiempo, en la cual el muelle actual juega un rol importante. La modernidad forzada puede ser contraproducente.